Contesta en menos de un minuto a cualquier hora, recupera a los pacientes que llevan meses sin venir, confirma las citas y pide las reseñas de Google. Se conecta a tu WhatsApp y a tu agenda; recepción no aprende ningún programa nuevo.
Número de demostración · sin datos reales · no crea una cita en una clínica
Hemos conectado un número de demostración para que pruebes el sistema desde tu propio WhatsApp. Escribe como lo haría un paciente y comprueba la conversación sin instalar nada ni darnos acceso a tu clínica.
Es un entorno de demostración, no una clínica. No compartas nombres de pacientes, datos médicos ni otra información personal.
Una demostración del sistema con un mensaje de las diez y media de la noche: la conversación entera, sin cortes y sin acelerar. Es una demo, no la grabación de un paciente.
Se conecta a lo que ya usas, sin sustituirlo
¿Otro sistema, o todavía ninguno? Lo verificamos en la llamada, antes de que firmes nada.
Quien busca dentista escribe a dos o tres clínicas a la vez. Un estudio del MIT sobre velocidad de respuesta, con más de 15.000 consultas analizadas, encontró que contactar en los primeros cinco minutos frente a los treinta multiplica por 21 las probabilidades de que esa consulta acabe cualificando. Y buena parte de esos mensajes entra de noche o en fin de semana, cuando ya no hay nadie en recepción.
Todo depende de que haya alguien disponible, y nada de esto queda registrado.
Cada paso tiene un disparador definido y queda registrado.
Si la columna de la izquierda describe tu clínica, reserva quince minutos →
Funcionan a la vez, encima de lo que ya usas. Tu equipo deja de hacerlos a mano.
WhatsApp, Instagram, Google, la web y las llamadas perdidas. También a las 22:30 de un domingo. Si la conversación exige criterio clínico, pasa a tu equipo en horario de apertura.
Busca en tu agenda quién lleva meses sin cita y le escribe con un motivo concreto para volver, con el consentimiento que exige la normativa y con baja en cada mensaje. Sin envíos masivos y sin descuentos.
Recordatorio 48 horas antes y 2 horas antes. Si el paciente cancela o no confirma, el hueco se ofrece solo a la lista de espera.
Le llega un enlace directo a tu ficha de Google, cuando todavía está contento. Nadie tiene que acordarse de pedirlo.
No es un extra: es la parte que casi nadie en este mercado tiene resuelta.
Somos ingenieros. Esto se monta bien de origen o no se monta.
El detalle, por escrito, en la política de privacidad →
Ponemos el precio antes de los números. La cuenta usa solo uno de los cuatro trabajos, el más fácil de medir, y un ticket que puedes cambiar por el tuyo.
Viene puesto en 1.640 €, la media española de un implante unitario en 2026 (Ferrus & Bratos; rango 900–2.500 € por pieza). Cámbialo por el tuyo: con ortodoncia invisible o una rehabilitación completa, la cuenta se mueve sola.
Ratio sobre lo que cobramos: ×2,7. Y esto es uno solo de los cuatro trabajos.
La cuenta sale corta a propósito: un solo trabajo de los cuatro, dos tratamientos al mes y tu ticket, no el nuestro. Preferimos que la compruebes a que te la creas.
No es una comparación para sustituir a nadie: es lo que cuesta cubrir las horas en las que hoy no hay nadie.
Rangos del sector, no resultados garantizados. Estamos en fase beta: los casos cerrados con datos públicos llegan en las próximas semanas. Tu posición concreta la mide el diagnóstico.
Instalación 990 €, garantía de 90 días y sin permanencia después. Ver si encaja en tu clínica →
Si queda alguna duda, resuélvela en la llamada.
Miramos tu caso y te decimos qué haría el sistema. Si no tiene sentido seguir, te lo decimos en la misma llamada.
¿Prefieres escribir? +34 633 18 77 82 · @vektora.es
Diez preguntas con datos que ya tienes. Después hacemos tres pruebas reales en tu clínica y te enviamos un informe con un plan a 30, 60 y 90 días que puedes aplicar sin contratarnos.
Hacer el diagnóstico · 4 min →Respuesta fuera de horario 2/10 · recuperar pacientes 3/10 · seguimiento de presupuestos 1/10 · citas perdidas y confirmaciones 5/10 · reseñas en Google 6/10.
Somos dos ingenieros. Adam lo construye, Danylo lo lleva al sector, y cuando escribes te contesta uno de los dos. La regla con la que trabajamos: el cliente tiene que hacer más caja con nosotros de la que nos paga. El riesgo del arranque lo asumimos nosotros, no tú.